LO QUE HABITA BAJO MI PIEL

Palabras, sentires y reflexiones desde lo más profundo del ser

ecos

Tu ensordecedor silencio
nubla mis días,
los llena de sombras,
de una melancolía que muerde.

Tú, tan libre,
pero esclavo de un pasado
que no sueltas,
juegas a quererlo todo,
sin querer realmente nada.

Y en ese juego mortal,
donde se apuesta el alma,
no hay ganadores:
solo vacío,
solo frío.

Es justo ahí
—en el eco de lo que no se dice—
donde nos perdemos,
para nunca
volver
a encontrarnos.

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