
Lo recuerdo como si fuera ayer.
Nos vimos solo una vez,
pero nos compartimos
como si nos conociéramos desde siempre,
porque así se sentía.
Al primer respiro del día, cada quien siguió su camino,
aunque en silencio me lleve una parte de ti.
Pero si tú tampoco puedes dejar
de pensar en mí,
como yo en ti,
espero que puedas leerme.
Y que, un día de estos, la vida
vuelva a juntarnos en algún rincón del mundo,
como lo hizo aquel verano.

Deja un comentario