LO QUE HABITA BAJO MI PIEL

Palabras, sentires y reflexiones desde lo más profundo del ser

Camino

La distancia entre el ahora y mi destino

se abre

en un sendero que tiembla

bajo mis pies.

Espinoso, oscuro, frío:

cada paso es incierto,

cada respiración, un desafío.

Aun así, avanzo

con la conciencia limpia

y la frente en alto.

—Esta vez sí —me repito—.

Y en un salto de fe

empiezo a caminar

sin mirar atrás.

Llevo conmigo lo más sagrado:

el futuro de quienes confiaron

en unir su ruta a la mía;

su presencia, como antorchas en la penumbra,

su risa, mi fuerza diaria.

Atrás dejo a los que, por miedo,

por desconfianza o por pereza,

optaron por no acompañarme

en esta travesía

que lo exige todo.

Pero lo más importante va conmigo:

la certeza de que, aunque no pueda ver

el final del sendero,

cada paso, cada caída,

cada sombra superada

abre la puerta

a un futuro

que siempre será mejor.

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